Señor, ¡Señor!

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Mateo 7:21–23

Introducción

El título “Señor”, refiriéndose a Cristo, es lo que lo identifica como Dios y Amo sobre todas las cosas.

“Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.”

Juan 13:13

Aquellos que le llaman Señor son los que han recibido su señorío y se han hecho siervos de Él.

Como siervos de la justicia, han abandonado los deleites temporales del pecado.

Como siervos de Dios, tienen la entrada garantizada al reino de los cielos.

“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”

Hechos 16:31

El título “Señor” se convirtió en un lenguaje de fe para los cristianos, pero también en un lenguaje religioso habitual para muchos.

Jesús hace una aclaración clara y directa: No todo el que me dice “Señor, Señor”.

¿Quién hace la voluntad del Padre?

¿Cuál es la voluntad de Dios?

Es su deseo.

Es su plan.

Es su propósito.

“Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”

1 Pedro 1:16

“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.”

Miqueas 6:8

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”

1 Juan 2:15–17

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Romanos 12:2

Una profecía para la iglesia de la última hora

“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”

Mateo 7:22

¿Y entonces qué responde el Señor?

“Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Mateo 7:23

¿Qué pasó aquí?

Su nombre parecía efectivo.

Era una iglesia del Nombre, en todo su esplendor y gran avivamiento.

Profetizaron en su nombre.

Echaron fuera demonios en su nombre.

Hicieron muchos milagros en su nombre.

Pero el Señor dice: No eran los dones.

Era la conducta.

Usaron mi nombre, pero al mismo tiempo, hacían la maldad.

Apartaos de mí. No os conozco.

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.”

2 Timoteo 2:19

Pastor Adonay Marín

Pastor Adonay Marín es el fundador y líder espiritual de Iglesia Filadelfia en Houston, Texas. Con más de 30 años de ministerio, su pasión es predicar un evangelio vivo, formar discípulos, y servir con humildad y verdad.

https://www.somosfiladelfia.org/pastor-adonay-marin
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